martes, 9 de diciembre de 2014

"Agricultura debe incorporar conocimiento e innovación para ser sostenible"



Impulsar innovaciones que mejoren el aprovechamiento de agua y suelo, aumentar las capacidades de manejo poscosecha, utilizar más energías renovables para producir alimentos y promover el manejo forestal sostenible y la agroforestería, entre otras acciones, permitirían a los países de América Latina y el Caribe (ALC) tener una agricultura más sustentable y potenciar el desarrollo de los territorios rurales.

"El desarrollo rural territorial debe ser contemplado como un esquema de producción en el que conviven ecosistemas forestales, agrícolas, pecuarios, acuícolas, energéticos y la sociedad misma. El territorio tiene que ser productivo, sustentable e inclusivo", aseguró el Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Víctor M. Villalobos, en un panel organizado en el marco de la COP20, en Lima, Perú.

En esta ciudad, el IICA es socio implementador del Foro Global de Paisajes, una de las actividades más importantes que giran en torno de la vigésima Conferencia de las Partes (COP20) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

El foro integra la visión de los sectores agrícola, forestal, hídrico y energético, en un enfoque de paisajes, para buscar soluciones de mitigación y adaptación al cambio climático. Es organizado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

En el panel también participó el Representante del IICA en Perú, Hernando Riveros, y ejecutivos del Centro de Investigación Carbono y Bosques de Colombia, la Red Regional de Energía Renovable y Eficiencia Energética (cuya secretaría para ALC gestiona la Organización de los Estados Americanos –OEA–), la Fundación Natura Bolivia y el Programa Manejo Forestal Sostenible (MFS) en la Región Andina, implementado por el IICA en Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú con financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia.

Villalobos destacó cinco objetivos que deberían plantearse los países de ALC para mejorar la sostenibilidad de la agricultura y mejorar las condiciones de vida de los territorios rurales:

• Implementar buenas prácticas agrícolas que aumenten la eficiencia al transformar recursos naturales –sobre todo agua y suelo– en alimentos. • Ser más hábiles para incorporar innovaciones en la agricultura, como control biológico, siembra directa y labranza de conservación, así como para mejorar el riego, limitar las emisiones y manejar las plantaciones forestales. • Reconocer y usar adecuadamente los recursos genéticos nativos y sus formas tradicionales de cultivo, para ampliar el acceso a alimentos y reducir la vulnerabilidad de los ecosistemas. • Fortalecer el relevo generacional y dignificar la agricultura como forma de vida. • Impulsar políticas públicas complementarias entre agricultura y ambiente.

"La agricultura convive con los recursos naturales y hace un uso extractivo de ellos, pero hay un gran espacio para que sea más sostenible, al incorporar conocimiento e innovación", dijo el Director General del IICA.

En el panel se presentaron experiencias internacionales de manejo de recursos naturales desde la agricultura.

William Laguado, director ejecutivo del Centro de Investigación Carbono y Bosques de Colombia, explicó que este país tiene siete de los 55 proyectos forestales para la reducción de emisiones que se han registrado ante la CMNUCC, por lo que es una de las naciones más activas en esta materia.

"La reducción de emisiones de carbono es una de las soluciones para combatir el cambio climático, pero tiene que complementarse con otras, como el intercambio de experiencias entre los países de ALC", dijo Laguado.

"El uso de energías limpias en la agricultura maximiza los beneficios del acceso a la energía, conduce al desarrollo económico rural e impulsa la sostenibilidad económica en los territorios", consideró Juan-Cruz Monticelli, Secretario Regional de la red que impulsa la OEA.

Nigel Asquith, Director Científico de la Fundación Natura Bolivia, reafirmó la posición del IICA de que la conservación de los recursos hídricos es una de las claves de la sostenibilidad agrícola. "En los países andinos el costo de oportunidad de proteger el agua es mucho menor que el costo que se paga por la disminución del agua, cuenca abajo", manifestó.

Manuel Mavila, coordinador técnico del Programa MFS del IICA, consideró que el enfoque territorial agrega valor a las acciones de mitigación y adaptación de la agricultura al cambio climático.

"La adaptación con visión territorial considera los impactos a la seguridad alimentaria, la salud y el bienestar de las familias rurales más vulnerables", aseguró Mavila.

Más información:
hernando.riveros@iica.int

Fuente: http://bit.ly/1vtwZZB

sábado, 6 de diciembre de 2014

A incentivar la producción orgánica



Como un mercado que todavía se puede aprovechar describió Manuel Julián Dávila, presidente del Grupo Daabon, la situación con los productos orgánicos, tanto en la producción y comercialización como en el consumo. También se refirió al crecimiento de una empresa que cumplió 100 años siendo pionera en la agroindustria global.

¿Cómo ve el negocio de los productos orgánicos?
Nosotros comenzamos con orgánicos en 1991, no solamente fuimos pioneros en Colombia sino en el mundo, cuando hablar de ello era tabú. Un año después, nació la ley orgánica en Europa que trazó los lineamientos en términos de precios, mercado, certificaciones. Con el tiempo, el consumo de estos productos se volvió una tendencia de alimentos saludables.

¿Cuánto crece el mercado?
Muchísimo, hoy supera los US$33.000 millones al año, una cifra importante. Sin embargo, entre 2008 y 2012 por la crisis financiera el consumo se redujo porque estos productos son más costosos que los tradicionales. El año pasado nuevamente creció la demanda en más de dos dígitos. Hoy se incrementa a un ritmo de 12% a nivel global, muy por encima de la media a la que crece cualquier industria. El reto es qué tanto aprovechamos esas oportunidades, no solo como productores sino también como consumidores, se trata de abrir mercados.

¿Cómo ve a Colombia?
Se ha quedado corta en promover una legislación clara que incentive esta producción que es más sostenible. En cuanto a la comercialización, los gustos del consumidor han ido madurado y continúan en ese proceso, por lo que hay acceso a mayor oferta y puede diversificarse todavía más.

Para Daabon, ¿qué representa Colombia en el nicho?
Por el mismo desarrollo del mercado, el grupo comienza a ganar participación incorporando productos retail. Antes las ventas siempre fueron hacia el exterior, a los países desarrollados, porque curiosamente en los países productores no somos consumidores. Pero lo que viene ahora es una transición que ya se ve.

¿Qué productos llegan?
No solo se trata de alimentos, también hay aceites y jabones. El resto de nuestro portafolio poco a poco irá llegando en la medida en que el consumidor esté dispuesto a pagarlos como lo hacen en el exterior.

¿Cómo ha vivido el crecimiento de una empresa que comenzó a operar en 1914?
Lo he vivido desde una perspectiva más global y diversificada, porque cuando se iniciaron las actividades Daabon solo se concentraba en ganadería y banano, hoy el grupo también cultiva palma, participa en la industria cosmética, logística portuaria y zonas francas. Eso nos ha puesto en una posición global de competitividad mucho más fuerte, con presencia en cuatro continentes.

¿Cuánto más pueden crecer?
Hoy tenemos un crecimiento casi ilimitado, todo depende de qué tan bien hagamos las cosas y como compitamos en el mundo innovando con nuestros productos y servicios.

De las empresas del grupo ¿Cuál les representa más?
El negocio más fuerte sigue siendo el de aceite de palma, por sus usos en alimentos, energía y cosmética.

¿Con qué participación?
Suma 50%.

¿Como ve la línea de biocombustibles?
Es el nuevo horizonte de la empresa, pero es un mercado solo nacional.

Para contactar al autor de esta nota:

Paula Delgado Gómez

pdelgado@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Ximena Ramírez Ayala
mramirez@larepublica.com.co

Fuente: http://bit.ly/1u4LZwG

jueves, 4 de diciembre de 2014

HALLAN BACTERIAS QUE AUMENTAN RINDES Y PROTEGEN AL CULTIVO CONTRA LA SEQUÍA

Investigadores de la FAUBA hallaron buenos resultados con el uso de
promotores de crecimiento que generan mayor fijación de nitrógeno,
solubilizan fósforo y actuan como antagonistas de algunas
enfermedades.

Investigadores de la cátedra de Bioquímica de la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), encontraron respuestas
significativas con el uso de bacterias promotoras del crecimiento
vegetal que fijan nitrógeno, solubilizan fósforo y permiten minimizar
el impacto del déficit hídrico en el cultivo de maíz.

"Apuntamos a proteger la productividad de uno de los cultivos
extensivos con mayores costos de implantación, con bacterias que
actúan sobre una etapa temprana de las plantas, cuando sólo tienen
entre 20 y 24 días", explicó José Alfredo Curá, profesor de la cátedra
de Bioquímica de la FAUBA, quien dirige los trabajos de investigación
junto a un equipo de tesistas, financiados por subsidios de la UBA
(UBACyT).

"Trabajamos con bacterias que pueden promover el crecimiento de las
plantas, fijar nitrógeno, solubilizar fósforo y actuar como
antagonistas de algunas enfermedades. Además, estudiamos cómo
minimizar el efecto del déficit hídrico, durante etapas tempranas del
cultivo de maíz", detalló.

Mejor nutridos, con más rindes:

Las investigaciones llevan cinco años de trabajo en la cátedra de
Bioquímica de la FAUBA para avanzar en el estudio de la interacción de
estas bacterias con el cultivo de maíz. "El objetivo es utilizar
bacterias que solubilizan el fósforo y bajar las dosis de
fertilización, para lograr una buena productividad con menos insumos",
dijo Curá, y agregó: "Queremos hacer una agricultura más sustentable".

Los ensayos a campo se realizan en la localidad bonaerense de San
Antonio de Areco, sobre suelos que presentan bajos niveles de fósforo,
un nutriente que es deficitario en gran parte del área agrícola de la
Argentina y que, al mismo tiempo, constituye uno de los mayores costos
para implantación del cultivo. Allí se probaron distintas
combinaciones de cuatro bacterias, entre ellas Serratia sp. y
Herbaspirillum sp. que fijan nitrógeno y solubilizan fósforo, con tres
niveles de dosis de fertilización.

"Este ensayo nos permitió determinar que Serratia sp. podría ser una
bacteria de utilidad para el cultivo de maíz, ya que bajo diferentes
niveles de fertilizante permitió que se alcancen mayores rendimientos
con respecto al testigo, y esos rindes fueron significativamente
diferentes aún en situaciones sin fertilizante agregado y en cultivos
con elevada densidad de plantas", informó Curá, y añadió: "Aumentó el
número y peso de granos y también su peso hectolítrico y su contenido
de proteína cruda".

El trabajo, titulado "Serratia sp., una potencial alternativa para la
nutrición mineral del cultivo de maíz", se presentó en el II Taller
Latinoamericano sobre Rizobacterias Promotoras del Desarrollo Vegetal
realizado recientemente en la ciudad de La Falda, Córdoba.

Contra la sequía:

Desde 2009 también se realizan ensayos con bacterias mitigadoras del
impacto de la sequía en el cultivo de maíz, con buenos resultados. Las
experimentaciones se llevan a cabo en invernáculos, con semillas
inoculadas con dos bacterias diferentes, y en condiciones controladas
de luz, temperatura y humedad, bajo la dirección del Curá y la
participación de Diego Franz, docente en la cátedra de Bioquímica de
la FAUBA, entre otros investigadores.

Luego de los primeros ocho días de pruebas, en los que las plantas
fueron regadas de manera frecuente (cada 48 hs), los ensayos se
dividieron en dos grupos y uno de ellos fue sometido a un estrés muy
fuerte (pasó a ser regado cada 96 hs). "Medimos las variaciones en el
peso de la planta, el contenido de nitrógeno, clorofila, carbono total
y otros compuestos como ácido abscísico (ABA) y etileno, hormonas que
están muy relacionadas con el estrés", detalló el investigador de la
FAUBA.

Al respecto, se demostró el efecto bioprotector que ejercen algunas
bacterias sobre el maíz bajo condiciones de déficit hídrico. Además de
la promoción del crecimiento de las plantas inoculadas con respecto al
testigo, se determinaron modificaciones en el contenido de ABA y
etileno, que estuvieron en sintonía con la expresión de genes como
ZmSnac 1 y VP14, analizados con la técnica de PCR en tiempo real.

En 2013, este proyecto de Franz ganó el premio a la mejor tesis,
otorgado en forma conjunta por la FAUBA y la empresa Dow AgroSciences.

Al mismo tiempo, el equipo de la FAUBA viene avanzando en otros
trabajos para desarrollar nuevas tecnologías que permitan a los
cultivos tolerar los efectos de la sequía. "Ahora estamos estudiando
la parte bioquímica. Nos metemos adentro de cada célula para ver cómo
varían los metabolitos en función de la pérdida del agua, o la
expresión de genes relacionados con la biosíntesis de ABA por ejemplo,
que es una parte de la tesis de grado de Julián Filosofía", detalló
Curá.

Además, se está abordando otro enfoque sobre el mismo tema: "Miramos
qué pasa con las especies reactivas del oxígeno (ROS), en colaboración
con la docente Karina Balestrasse, de la FAUBA. Nuestro objetivo es
encontrar qué bacteria o combinación de ellas, funciona mejor con el
maíz en condiciones de sequía", finalizó.

Fuente: http://bit.ly/1w3LZnD

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Gobierno destinará $10.000 millones para inversión productiva del sector lácteo

Este incentivo lo reciben los productores agropecuarios usuarios de créditos en las condiciones del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), con el fin de jalonar inversiones, crecimiento y desarrollo.

En este caso, el Ministerio dijo que con un presupuesto de $10 mil millones, se busca mejorar la competitividad del sector lácteo a partir del desarrollo de estrategias e instrumentos que permitan disminuir los costos de producción e incrementar la productividad.

En el caso de los pequeños productores, señaló que recibirán hasta el 40% del valor del crédito, mientras que los medianos tendrán hasta 20%, al mismo tiempo que serán objeto del incentivo los esquemas asociativos.

En este sentido, aclaró que si el pequeño productor necesita un crédito para comprar un tanque de enfriamiento de leche, por valor de 10 millones de pesos, el ICR podría ser hasta de cuatro millones de pesos, es decir que su deuda bajaría en esta cantidad si cumple con todas las condiciones.

Es importante mencionar que estos recursos estarán disponibles hasta el 31 de diciembre de 2014, para aquellos productores que obtengan créditos del sector lácteo en condiciones Finagro y en cualquiera de los intermediarios financieros del país, indicó.

De acuerdo con lo anterior, aseguró que entre las inversiones objeto del incentivo se encuentran implementos, maquinaria y equipos agrícolas y pecuarios, unidades y redes de frío, transporte especializado, infraestructura y cultivos silvopastoriles.

Finalmente, afirmó que en esta ocasión se permite obtener un incentivo para el mejoramiento de praderas únicamente para los pequeños productores con menos de 10 hectáreas de tierra.

INCENTIVOS POR TIPO DE PRODUCTOR

- Pequeño productor: 40 %

- Mediano Productor: 20 %

- Esquemas Asociativos:

- Si integra o encadena solo Pequeños Productores: 40 %

- Si integra o encadena varios tipos de productor, (pequeños exclusivamente o pequeños y medianos): 40 % para la parte de pequeños productores y 20 % para la parte de los medianos.

Fuente Vanguardia.com - Galvis Ramírez y Cía. S.A.



martes, 2 de diciembre de 2014

Previenen oxidación de la feijoa

A través de un pretratamiento físico y químico, investigadores de la U.N. consiguieron prevenir la oxidación de esta fruta exótica. El resultado podría potenciar su comercialización como producto deshidratado.

Cultivada en la Región Andina colombiana, especialmente en zonas frías como Cundinamarca, Boyacá, Caldas y Antioquia, la feijoa contiene un 84 % de agua, lo que la hace vulnerable al pardeamiento (cambio de coloración al cortarla) y genera un obstáculo para el secado y comercialización como fruta deshidratada.

El cambio de coloración se debe a la producción de macromoléculas, a la oxidación de grasas y a la interacción entre los taninos y el hierro. Dicho proceso también se aprecia en banano, manzana o pera.

Por eso, ingenieros químicos de la U.N. se dieron a la tarea de evaluar los pretratamientos físicos y químicos para el control del pardeamiento de la feijoa, cuya producción anual en el país alcanza las 1.500 toneladas.

Viviana Sierra, ingeniera química de la U.N., explicó cómo a través de tratamientos químicos con agentes utilizados como conservantes y antioxidantes, a bajas concentraciones para no afectar el sabor, olor y color de la fruta, lograron encontrar la mejor manera de mantener la feijoa en su estado natural inicial.

Los agentes utilizados en el experimento fueron: ácido cítrico, encontrado también en la vitamina C, carbonato de calcio, metabisulfito de sodio y jarabe de sacarosa (azúcar disuelta en agua).

"En cuanto al proceso físico, utilizamos un tratamiento de escaldado, en el cual se calientan a 75 grados centígrados las soluciones químicas mencionadas y se sumergen las feijoas durante tres minutos en cada una de ellas", explicó la ingeniera.

El mejor resultado fue obtenido con una solución en frío de metabisulfito de sodio al 0,5 %, conservante y antioxidante que inhibió la producción de macromoléculas y mantuvo el color claro y el sabor de la fruta.

Los resultados no fueron satisfactorios en todos los casos, pues se obtuvieron frutas bastante oscuras en los procesos químicos con el ácido cítrico y el carbonato de calcio en mezcla. Por su parte, el jarabe de sacarosa mostró un color caramelo, por el uso del azúcar, mientras que el tratamiento térmico entregó una fruta de aspecto poco agradable, pues se deterioró con el calor y perdió color y sabor.

"La finalidad del proyecto es el secado por medio de osmodeshidratación y liofilización, para aprovechar el potencial que tiene la producción de fruta deshidratada en el mercado. Esto no se podría haber realizado sin una investigación y experimentación previa de los procesos físico-químicos", concluyó la joven investigadora.

Los resultados de esta investigación fueron presentados en el marco del lanzamiento del Capitulo Estudiantil AIChE de la U.N. en la Sede Bogotá.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Bananeros de Colombia reciben fondos para frenar la sigatoka y fomentar la productividad

A través de una alianza público-privada, el sector bananero recibirá más de millones de dólares estadounidenses con los que se pretende poner freno a la enfermedad de la sigatoka negra y así fomentar la productividad y competitividad en los cultivos de exportación.

Por ello, el Ministerio de Agricultura y los gremios del sector bananero firmaron el convenio en el que se especifica que el valor de las inversiones es de más de 18.000 millones de pesos (unos 8 millones de dólares), de los cuales el Ministerio aporta 12.500 millones de pesos (unos 6 millones de dólares).

El convenio se firmó entre MinAgricultura, la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), la Asociación de Bananeros del Magdalena Medio y La Guajira (Asbama), y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), entidad que hará la supervisión técnica y el acompañamiento en campo.

Teniendo en cuenta que el subsector del banano genera el 1,5% del PIB agrícola y que tradicionalmente ha sido uno de los productos bandera de las exportaciones de frutas, el Ministerio ofreció un decidido apoyo a los cultivadores, en donde se pretende priorizar a pequeños productores que han sido afectados por la enfermedad, con lo que se genera una atención prioritaria, inversión y empleos.

La sigatoka negra es la enfermedad foliar más destructiva y de mayor valor económico en los cultivos de banano, pues puede causar una pérdida del rendimiento del 50% de la planta y una madurez prematura de la fruta.

Según la Dirección de Desarrollo Tecnológico del Ministerio, se busca, además, el empoderamiento del productor como encargado de realizar el control sobre la enfermedad y las actividades de fertilización gracias a lo que se evita su propagación. Para ello, el pequeño productor contará con el acompañamiento de profesionales en materia de tecnología y mejores prácticas agrícolas.

Por otra parte, Juan Camilo Restrepo Gómez, presidente de Augura, explicó que "con estos recursos se benefician 868 productores en más de 46.000 hectáreas, en las regiones productoras de Urabá, Magdalena y La Guajira". Celebró la decisión y agregó que con estos recursos se conservará el estatus fitosanitario exigido a la fruta en los mercados internacionales.

Fuente: http://bit.ly/1v6pQhz


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