jueves, 22 de octubre de 2015

Cuentas que ponen en desventaja al agro

Buscando cumplir con la Regla Fiscal y en medio de dificultades en ingresos por la caída en el precio internacional del petróleo y la desaceleración de la economía, el Gobierno Nacional logró, en plenarias de Cámara y Senado, la aprobación del Presupuesto General de la Nación para el 2016 por un monto global de $215.9 billones. Preocupa encontrar que este monto supera al de este año en apenas 2,5 por ciento, y que el 59,1 por ciento corresponde a gastos de funcionamiento, 22,6 por ciento a servicio de la deuda, y solo 20,8 por ciento a inversión.

El campo colombiano recibió esta noticia con mayor preocupación, pues a pesar del potencial de atracción de inversión y la oportunidad de generación de empleo en la actividad agropecuaria –la cual aporta alrededor del 60 por ciento de los empleos en zonas rurales–, las entidades públicas y programas responsables sufrieron una importante reducción en su presupuesto.

Sin contar recursos del sector, situados en el Ministerio de Hacienda ($146 millardos), la apropiación para estas entidades será de $2,6 billones, 37,5 por ciento por debajo del monto aprobado para el 2015. Gravemente, la inversión cae en 42 por ciento ($1,6 billones), a pesar de las adiciones aprobadas por el Congreso ($750.000 millones, en primer debate).

Entre las inversiones más afectadas del sector están los programas de vivienda, desarrollo territorial, incentivo a la capitalización rural (apoyos) y comercialización de productos agropecuarios –de los cuales depende significativamente la supervivencia de algunas actividades subsectoriales–, puntos en los que se ha hecho énfasis al manifestar el propósito de reducir las brechas entre lo urbano y lo rural y transformar el campo colombiano para que sea altamente competitivo, productivo y rentable.

Aun teniendo claro que la situación fiscal colombiana no es fácil, no se entiende por qué este es uno de los sectores más afectados por la estrechez fiscal, teniendo en cuenta la creciente intensidad con que el sector agropecuario recibe apoyo político y fiscal por parte de los gobiernos de países desarrollados y en desarrollo. Un amplio abanico de objetivos de índole estratégica explican este apoyo: seguridad alimentaria, ocupación del territorio, provisión de materias primas y exportaciones, mitigación y adaptación al cambio climático, generación de empleo, consolidación de la paz.

El presupuesto asignado al sector agropecuario colombiano para el 2016 no guarda proporción con los retos inmediatos que enfrentan los productores y sus actividades en ciencia y tecnología, asistencia técnica, control sanitario de alto nivel para poder entrar a los mercados internacionales, infraestructura productiva y desarrollo empresarial, entre otros.

La distribución de los recursos sugiere la necesidad de avanzar en desarrollo organizacional y enfoque estratégico: Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, 64,9 por ciento; Incoder, 17,2 por ciento; ICA, 8,1 por ciento; Unidad de Restitución de Tierras, 8,6 por ciento, y Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), 1,3 por ciento.

La Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y sus afiliados, ven con preocupación la insuficiencia de este presupuesto asignado al sector, sobre todo si se tiene en cuenta que el campo es escenario histórico del conflicto armado, y, por lo tanto, su desarrollo y progreso es fundamental para el logro de la paz.

Fuente: http://bit.ly/1W7vn61

miércoles, 21 de octubre de 2015

56,4% de las UPA tienen dificultad para uso del agua.



Las anteriores cifras fueron dadas a conocer durante la octava entrega de datos del III Censo Nacional Agropecuario, en la que Mauricio Perfetti del Corral, director del Dane, expresó que la mayor dificultad se presenta por escasez en el 56,4%, 21,8% por falta de infraestructura y el 6,2% por contaminación.

La escasez de agua para el desarrollo agrícola se concentra en La Guajira, Magdalena, Córdoba, Sucre, Bolívar y Cesar, mientras la falta de infraestructura se registra en Risaralda, Quindío y el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Frente al acceso al agua, el 55,1% de los productores dijo obtenerla para su actividad agrícola de más de una fuente de agua, y el 18,4%, a través de la extracción de un lago natural o artificial.

Según Perfetti del Corral, "en el 78% de las UPA del área rural dispersa censada, los productores declararon hacer protección al agua para el desarrollo de sus actividades agropecuarias. La mayor práctica se hizo a través de la conservación de la vegetación con el 67,8%, seguida por la plantación de árboles con el 25,9%".

Con relación a la protección del suelo, en el 74,2% de las UPA del área rural dispersa censada, los productores declararon hacerlo, para el desarrollo de sus actividades agropecuarias.

En los departamentos de San Andrés, Casanare, Caldas y Santander, predomina la labranza mínima, con un 38% para protección del suelo.

Leña, el combustible

Los campesinos de Santander, junto con los de Boyacá, Tolima, Arauca, Cundinamarca, Cauca, Bolívar, La Guajira y Putumayo manifestaron que aprovechan productos de bosques naturales o vegetación de páramo. 

Mauricio Perfetti del Corral explicó que los productos más aprovechados fueron leña (36,7%), agua (22,6%) y madera (22,1%). 

Con relación al manejo de los desechos, el director del Dane dijo que "en el 39,1% de las UPA, los productores declararon que hacían manejo, reutilización o eliminación de desechos animales o vegetales. De los que hacían manejo, el 72,8% los disponía para fertilización de suelos, el 8,3% los usaba para alimentación animal y el 7,6% los disponía en la compostera". 

Fuente: http://bit.ly/1Kp3GPb

martes, 20 de octubre de 2015

$24 billones en créditos demandará Colombia Siembra.



Pues bien, ya salió a flote la cifra que necesita el programa para cumplir el objetivo de sembrar un millón de hectáreas nuevas en los próximos tres años: colocar 24 billones de pesos de créditos con acceso fácil y rápido, especialmente por parte de los pequeños productores.

"Este no es un reto inferior. Aunque en los últimos cuatro años hemos colocado $35,7 billones en créditos destinados al agro, hay datos preocupantes como los que muestra la realidad del Censo, que señaló que el 95% de los campesinos nunca han accedido a un crédito", indicó el ministro Iragorri.

Para el jefe de la cartera agropecuaria, es urgente trabajar en la formalización de la propiedad, la bancarización y efectuar procesos fáciles y amigables. A su vez, dijo que se "espera subsidiar la tasa de interés, la cual se busca que no supere la DTF + 2 puntos, para que la gente pueda acceder".

Iragorri Valencia expresó que para lograr esa financiación es sustancial el apoyo de todo el sistema financiero colombiano y en especial el de la banca privada. Se cuenta con el Banagrario y Finagro, por ahora.

Por su parte, el presidente del Banco Agrario de Colombia, Francisco Solano, estimó que desde la banca estatal se apoyará el programa en líneas de crédito ajustadas a los ciclos productivos de los cultivos, seguro agropecuario y agilidad en los tiempos de aprobación y desembolso. Aseveró que de 16 días, se bajará a 10 para la aprobación de un crédito.

Las líneas de crédito

Según Luis Enrique Dussán, presidente del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario, Finagro, desde ese banco de segundo piso, se manejarán dos temas puntuales: 

El primero tiene que ver con líneas especiales con tasa subsidiada para cultivos de ciclo corto (120 días), entre los cuales encajan cereales, maíz, soya, cebada, arroz, algodón, leguminosas y hortalizas, entre otros. 

En cuanto a las siembras de tardío rendimiento (cacao, palma, caucho, silvicultura y frutales, entre otros) el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR) irá ligado al crédito. 

Lo anterior, según el directivo de Finagro, cubre el sector agrícola con dos tipos de subsidios. A esto hay que plegarle (para ambos) el FAG y el Seguro Agropecuario. 

Fuente: http://bit.ly/1RmFCSo

lunes, 19 de octubre de 2015

¿En dos meses el Ministro Iragorri logrará reformar el agro?



La improvisación del gobierno Santos en materia del agro no tiene límite, tras casi 5 años de mandato, la cartera de Agricultura no despega, y con el pasar del tiempo cada vez más se va estancando y atrasando.

Desde la internacionalización de la economía, como de la apertura económica, los gobiernos de turno no han sabido manejar las políticas públicas para el sector agropecuario, ocasionando un atraso casi medieval en el campo, afectando tanto a la economía colombiana, como a los principales trabajadores del campo, las campesinas y campesinos.

El gobierno Santos y las diferentes entidades del Ministerio de Agricultura se han tomado folclóricamente el manejo del campo, se conforman con elaborar un impreciso "Censo Nacional Agropecuario", en donde dividen los índices de pobreza, para que las cifras no sean tan escandalosas y puedan pasar de agache frente a la opinión pública, y eso, sin hablar del mega estudio de "Misión Rural", el cual se realizó con el apoyo de expertos terratenientes, sin contar con los campesinos de a pie.

Las dos investigaciones anteriormente mencionadas que elaboró el gobierno Santos son el orgullo del Ministerio de Agricultura, aunque estas investigaciones no le cuentan la verdad al país sobre la crisis agraria. Si en 20 años ningún gobierno ha sido capaz de hacer algo más o menos bien por el campo, dudo que en menos de dos meses lo que pretende el gobierno Santos se pueda llevar a feliz término.

Los retos más grandes que tiene el gobierno Santos en materia del agro, van desde revisar los Tratados de Libre Comercio hasta la elaboración de políticas públicas que permitan un desarrollo real, eficiente y rápido del campo, pues de momento, el gobierno Santos solo se ha quedado en anuncios y discursos, como buenos políticos que son.

Desde mediados de septiembre del presente año el gobierno le pidió al Congreso facultades para que el presidente Santos en un tiempo no mayor a seis meses realizara una restructuración institucional para el sector agropecuario.

Para Cecilia López, integrante de la Misión Rural "hay serios problemas en la institucionalidad rural, muchas de las que hay no se adecúan a la política que se requiere (…) se le debe quitar al Ministerio de Agricultura el papel de ejecutor, para dárselo a las instituciones del sector"

El país debería preguntarse cómo es que el gobierno Santos va a impulsar el desarrollo agropecuario y la reestructuración del sector, cuando es el mismo gobierno el que plantea la reducción del presupuesto para la cartera de agricultura en un 50% para el 2016.

Estamos a la expectativa ante el nuevo millón de hectáreas que el Ministro Iragorri piensa sembrar, valga la aclaración, su idea es reorganizar la manera como se siembra y en donde se siembra, esto es todo un operativo, no es algo que se pueda hacer en mes y medio, como el pretende, por medio del programa "Colombia siembra".

Lo bueno es que el Ministro Iragorri a pesar de la ineficiencia de la cartera de agricultura en el gobierno Santos, durante casi 5 años de su llegada a la casa de Nariño, reconoce el atraso en el que se encuentra el sector, como lo plantea en la entrevista con EL TIEMPO "el 83% de la población rural colombiana vive en 4 millones de predios, y nunca ha tenido acceso a una maquinaria. O sea, estamos en la era del machete y sembrando con azadón. Nuestros campesinos no tienen acceso a infraestructura, no tienen centros de acopio, no tienen un establo apropiado si son ganaderos, no tienen centros para procesar el café. El 90% de la gente del campo jamás en su vida ha recibido asistencia técnica". 

El abandono del sector agropecuario de más de 20 años, ha arrojado problemáticas como; la falta de agro industria, la desproporción de la concentración de la tierra en unos pocos y el principal problema, el abandono estatal, en donde los gobiernos se desentendieron de la cartera del agro, generando la crisis que hay en la actualidad, en donde la pobreza es la mayor problemática rural, como lo arrojó el Censo Nacional Agropecuario.

Para César Pachón vocero nacional del movimiento agrario Dignidad Agropecuaria, "la pobreza en el campo es tres veces mayor que en las urbes, hay que revisar el índice de pobreza multidimensional, pues 44,7% es una cifra que no refleja en su totalidad la pobreza que hay en el campo".

Pero Pachón plantea que ésta pobreza es derivada de "las acciones políticas de los últimos gobiernos, no hay condiciones para trabajar, y esas condiciones no se dan porque las políticas que han contribuido a la quiebra del agro, las han elaborado los mismos gobiernos y politiqueros de los últimos 20 años". (

El movimiento agrario Dignidad Agropecuaria plantea que "la desigualdad en el campo no presenta modificaciones sustanciales desde la época de los primeros censos, al último del Siglo XXI (…) además de la inequidad en la propiedad rural, los tres censos también denotan el atraso del campo. Según los datos presentados en el tercer Censo Agrario, el 83% de la agricultura es básica, sin maquinaria, ni insumos, el 80% de la tierra se usa para la ganadería y entre el 16% y el 20% solo para la siembra"

Esperemos que el Ministro Iragorri pueda realizar el "revolcón" del agro en mes y medio, a pesar de que el gobierno Santos no lo ha hecho en casi cinco años, en pro del desarrollo rural de nuestro país, que bien atrasado que si está y que las entidades del agro que se creen puedan desempeñar un buen papel, y darle soluciones concretas al agro, que no se queden en el discurso y el papel.

Fuente: http://bit.ly/1OFi4uv

domingo, 18 de octubre de 2015

Inscribirse, primer paso para estar en Colombia Siembra



Don Federico, un campesino del bajo Magdalena, preguntaba qué debería hacer para ingresar al programa Colombia Siembra, pues posee unas tierras, las cuales, en su concepto, son aptas para el desarrollo de maíz tecnificado.

"A mí que me digan qué tengo que hacer y arranco con las siembras para primer semestre de 2016, cuando se vengan las lluvias", aseveró con decisión.

Esa es la pregunta que muchos trabajadores del agro se están haciendo, pues en el lanzamiento del plan Colombia Siembra, que pretende la instalación de un millón de nuevas hectáreas en los próximos tres años, con el respaldo económico de $1.6 billones, no quedó claro cómo se participaría.

Esa iniciativa va tras la sustitución del 50 por ciento de las 10 millones de toneladas de importaciones de alimentos que realiza el país anualmente y donde la extensión agrícola integral será la herramienta sustancial para lograr esa meta.

De acuerdo con Aurelio Iragorri Valencia, ministro de Agricultura, en esa iniciativa caben, con los mismos derechos, campesinos, finqueros y grandes empresarios agropecuarios.

"La nueva política busca aumentar el área y los rendimientos destinados a la producción y el fomento de las exportaciones agropecuarias y agroindustriales, al pasar de 7.131.500 hectáreas sembradas a 8.131.500 hectáreas", agregó.

Para el jefe de la cartera agropecuaria, esta iniciativa impulsará el desarrollo del sector, lo que llevará a un crecimiento promedio de 4.5 por ciento anual entre 2016 y 2018, lo cual representa un aumento superior en 1.7 por ciento al que ha presentado el país en los últimos 25 años.

Primer paso

Para responderle la inquietud de Don Federico, y la de muchos campesinos, el Minagricultura dijo que lo primero que se debe hacer es inscribirse.

Para tal fin, tienen seis vías: pueden registrarse en cualquier entidad adscrita o vinculada al Ministerio de Agricultura; habrá una línea telefónica (esta semana se dará a conocer el número); se tendrá un correo electrónico; en la página web del Minagro, donde se llenará un formulario; en las secretarías de agricultura departamentales, y en algunos puntos ubicados en municipios que son cabeceras de provincias.

"Acá hay que tener en cuenta que muchos campesinos ni tienen acceso a un celular y mucho menos al Internet; de ahí que se hayan ampliado las posibilidades, donde seguramente la inscripción de manera directa será la que tendrá acogida", aseveró.

Según Iragorri Valencia, en ese registro, el campesino debe consignar dónde está ubicada la finca, qué hectareaje posee, qué piso térmico tiene el predio, a qué le quiere apuntar, qué cultivos tiene y qué desea sembrar, ere otras.

Esa información servirá para tener un inventario de posibles beneficiarios, de los que se obtiene la información financiera, con el fin de saber si son sujetos de crédito o no y qué necesidades tienen, como por ejemplo asistencia técnica, semilla o comercialización, agregó.

Estudio de necesidades

Esa información le permitirá al Minagro tener una estadística y saber con certeza cómo va atender a cada una de las personas que se acerquen a participar en el plan Colombia Siembra.

"Cuando se cumple con la inscripción, se hace el análisis estadístico y vamos articulando cada uno de los paquetes que se van montando para los respectivos cultivos, que priorizados serán: maíz, soya, cebada, frutales, cacao, arroz y hortalizas, entre otros", aseveró.

La validación de esa información se encajará con los diagnósticos de la Unidad de Planificación de Tierras Rurales, Adecuación de Tierras y Usos Agropecuarios, Upra. De ahí, saldrán los proyectos para su desarrollo.

Iragorri Valencia dijo que los incentivos económicos se les darán a quienes siembren en las regiones priorizadas para cada cultivo, teniendo en cuenta las condiciones de los suelos, el clima y las posibilidades de comercialización.

"Vamos a darle orden a la producción, y no caer en el error histórico que se tiene, pues de las siete millones de hectáreas sembradas (según el III Censo Agropecuario), el 28 por ciento están plantadas en lugares no aptos".

El Minagro dijo que muchas personas se han acercado para ser incluidas en Colombia Siembra, programa que despertó el "león dormido" que había en la agricultura en Colombia.

En su concepto, ahora el reto es "engranar la oferta pública estatal para que se puedan dar las siembras, que el crédito llegue al día, que la asistencia técnica sea oportuna y que la comercialización se conozca, incluso, desde el día de la siembra".

Modelo de extensión agrícola integral

Según datos del III Censo Nacional Agropecuario, el 90 por ciento de los campesinos manifestaron que nunca han tenido asistencia técnica. A juicio del Minagricultura, Aurelio Iragorri, lo anterior significa que los prototipos de las Umatas y Epsagros no cumplieron su objetivo, fracasaron.

Para el jefe de la cartera agropecuaria, en el marco de Colombia Siembra, la asistencia técnica se va a transformar, porque sin ella es imposible mejorar la competitividad y bajar los costos de producción.

Ahora se tendrá un modelo de extensión agrícola integral, muy similar, en su concepto, al de los cafeteros, que ha sido muy exitoso en el país.

"Vamos a acompañar integralmente a los productores agrícolas, pecuarios, acuícolas y forestales, para que aumenten su productividad y sean competitivos. Vamos a transformar la investigación científica, a generar nuevos conocimientos en prácticas agrarias, a mejorar las condiciones de infraestructura, maquinaria, acceso a créditos y a educación", agregó.

El Minagricultura dijo que el Estado invierte $300 mil millones anuales en esa materia, y los resultados, salvo algunos sectores, no son los deseados. En muchos casos, son nulos.

"En el sector cafetero están muy bien gastados; en cacao, bien gastados; en algodón, mal gastados; en maíz, pésimamente gastados", afirmó el Ministro.

Iragorri Valencia dijo que no se puede seguir patrocinando con la plata de los colombianos a profesionales que deben proporcionarles la asistencia técnica a los campesinos y que solo quieren cobrar llenando unas fichas en papel, lo que realmente es una fuente para la extorsión. 

Fuente: http://bit.ly/1LYU19m

lunes, 6 de julio de 2015

La inversión extranjera en el sector agropecuario creció 241% desde 2010


El año pasado nueve firmas extranjeras colocaron US$199 millones en el sector agropecuario entre inversión en plantaciones e instalación de plantas procesadoras, según datos consolidados de ProColombia. En 2010 esa cifra apenas llegaba a los US$58 millones, lo que da cuenta de un crecimiento de 241% en proyectos de agricultura, agroindustria, silvicultura y pesca.

La plataforma internacional de monitoreo de inversiones fronterizas FDI Markets señala que los países que le apuestan al agro en Colombia son Estados Unidos, Israel, España, Canadá, México, Suiza y el Reino Unido para potenciar cultivos frutales, de generación de energía y maderables, principalmente.

Un informe detallado de ProColombia revela que en lo corrido del año aterrizaron tres proyectos por valor de US$54 millones: Poligrow que, bajo el modelo de Zona Franca Uniempresarial, desarrolló cultivos de palma de aceite en 6.000 hectáreas y anunció el montaje de una planta extractora, Grupo Buena que anunció la construcción de un complejo productivo de distribución del sector avícola y Dole Food Company que ampliará su planta.

Sin embargo, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, desmintió que haya inversiones reales y explicó que se trata más bien de "un cambio de dueños, como sucedió con el Grupo Gloria que adquirió cinco compañías colombianas". También indicó que para que realmente lleguen nuevos recursos se necesita seguridad jurídica, bienes públicos y un ambiente tributario favorable.

De acuerdo con ProColombia a los empresarios de este renglón se les favorece con una serie de incentivos que incluyen: deducción del impuesto a la renta por 10 años, subsidio de hasta 30% del proyecto a través de Alianzas Productivas, declaratoria de Zona Franca Agroindustrial (con un impuesto a la renta de 15% en vez de 33%) y exenciones en tributos aduaneros (IVA y aranceles).

El exministro de Comercio Carlos Ronderos coincidió con que la Inversión Extranjera Directa viene creciendo en el agro, pero aseguró que hay distorsiones en ese panorama cuando se cuenta como tal la expansión de empresas multinacionales.

También manifestó que hace falta jalonar recursos para subsectores claves como el caficultor, floricultor, palmicultor y hortofrutícola, "aquí no se ven nuevas compañías entrado al mercado de manera agresiva", aseguró el experto.

Donde sí se evidencia un importante dinamismo es en la siembra de maderables, respaldadas por bonos medioambientales. En el informe de ProColombia se evidencia una larga lista de proyectos de reforestación, lo cual es respaldado por el mapa de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) que proyecta que a 2025 habrá 450.000 hectáreas.

Maderas, energía y hortalizas

En los últimos cuatro años han llegado 11 proyectos nuevos de inversión y uno de expansión cuya generación de empleo proyectada supera los 2.500 puestos. Entre estos casos destacan Faber Castell, que en 2010 destinó US$4 millones a la siembra de más de 2.000 hectáreas de madera, y US$10 millones en 2013 para la instalación de un aserrío; Merhav-Group of Companies, que adquirió 9.600 hectáreas por US$90 millones para sembrar caña y producir alcohol carburante, y Dole que montó una planta procesadora de hortalizas para ensaladas, lo que requirió US$18 millones.

Las opiniones

Carlos Ronderos
Exministro de Comercio
"No ha habido inversiones importantes en el sector agropecuario, especialmente en cultivos claves como el café, las flores y la palma".


Fuente: http://bit.ly/1LNVrBu


Delicious Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Top WordPress Themes
¡Recomienda este blog!