lunes, 1 de octubre de 2018

Sector cafetero protesta por incumplimientos del Gobierno


Dignidad Agropecuaria en Risaralda convocó para este lunes un plantón en las ciudades cafeteras del país, para protestar por los incumplimientos del presidente Iván Duque con los diferentes sectores productivos.

Duberney Galvis, representante de Dignidad Agropecuaria en Risaralda, manifestó que el "Incentivo Gubernamental a la Equidad Cafetera que autorizó el presidente Iván Duque para los cafeteros es una completa limosna, ya que es absurdo que con 25 mil pesos por carga de café se pretenda sacar al gremio de la crisis económica en la que se encuentra sumido por el desplome en el precio del grano".

"Los cafeteros estamos indignados, furiosos con lo que el presidente Duque llama "apoyo a los cafeteros", quien no lleva dos meses de mandato y ya está incumpliendo aquello de respaldar fuertemente el precio del café ante la caída estrepitosa que se ha presentado", dijo. 

El líder del sector agregó que "en febrero del año 2013 el entonces presidente Juan Manuel Santos ofreció en Chinchiná 6 mil pesos por arroba y salió chiflado del auditorio, pero este lunes, el actual Gobierno, que había dicho que sería distinto,nos está ofreciendo la tercera parte, es decir, 2500 pesos por arroba, lo que fácilmente podría ser calificado como una limosna". 

De acuerdo con el representante de Dignidad Agropecuaria, el Gobierno nacional tampoco ha sido serio con los auxilios que se han entregado a sectores como el panelero, el cual está pasando por su peor momento. 

"Lo de la panela es peor, basta mirar los anuncios que se han hecho desde el Gobierno de ayuda a ese sector, donde al dividir la cantidad por las familias que se benefician se evidencia un deterioro, por ello vamos a llamar a todos los sectores a una gran movilización agropecuaria para que se tomen medidas que ayuden al sector agropecuario de Risaralda", puntualizó. 

Fuente: https://bit.ly/2Nct04g

martes, 25 de septiembre de 2018

Piden a Iván Duque activar distritos de riego en Atlántico


En una carta enviada al presidente de la República, Iván Duque, un grupo de campesinos del sur del Atlántico piden la activación de los distritos de riego en esta zona del departamento, así como también la visita del mandatario al municipio de Campo de la Cruz. 

En la misiva, Ciro Pupo Fonseca, presidente de la agremiación de campesinos, expresa ciertas preocupaciones por el "desmejoramiento" del sector agropecuario y la "falta de voluntad" de las administraciones para reactivar la economía del campesinado. 

Manifiesta que hasta la fecha los campesinos no se han podido recuperar de los desastres ocurridos  en 2010 con la ola invernal y la ruptura del Canal del Dique, por lo que insta  al mandatario a centrar la mirada en esta zona del país. 

"La economía nuestra va cada día de mal en peor, puesto que la tragedia nos dejó sin un centímetro de tierra en seco, hubo que vender vacas a $200 mil, cerdos a $20 mil y las gallinas a $1.000. Eso sin contar la pérdida de los pastos, cultivos y enseres", se lee en la comunicación. 

Asegura que los distritos de riego se encuentran "obsoletos" y con "falta de mantenimiento e inversión". 

Sostiene, además, que en una oportunidad en presencia de la Agencia de Tierras y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, los campesinos propusieron encadenar los distritos de  riego de Repelón, Suan, Santa Lucía y Campo de la Cruz, además de convertir el de Manatí en un drenaje de riego, pero —según Pupo— hicieron caso omiso.  

"Los distritos en mención, en razón a deudas pendientes y de difícil pago, tienen problemas de personería jurídica. A excepción de Campo de la Cruz (...) la Agencia solo hizo una inversión de unos $3 mil millones para los distritos de Repelón, Suan y Santa Lucía", explica.

Por otro lado, expone la dificultad que tienen algunos de los campesinos del sur del Atlántico para adquirir créditos bancarios por falta de títulos de las tierras. "Los campesinos después de 8 o 10 años no han podido conseguir los títulos por deficiencia e inoperancia de las instituciones como el Incora, Imah, Incoder, entre otras". 

En la carta también solicitan al presidente Duque estudiar la posibilidad de la entrega de un subsidio para los campesinos que cultivan en las playas o aluviones del río Magdalena, puesto que en ocasiones cuando el invierno es fuerte "pierden en su totalidad los cultivos, dejando sin sustento de vida a sus familias". 

De igual manera, le piden revisar el tema de seguridad en estos municipios, especialmente el robo de ganado. 

La Gobernación del Atlántico informó en marzo de este año que en el sur del departamento se ejecutaban obras en los distritos de riego y drenaje de Santa Lucía, Manatí y Repelón, donde habían "recursos comprometidos" por el orden de los $14.000 millones. 

"Junto a la Agencia de Desarrollo Rural hemos entregado casi el 90 % de las obras en Manatí y Santa Lucía. Recientemente se hizo una adición de $732 millones para dejarlos funcionales al 100 %", dijo el gobernador Verano en su momento.

Fuente: https://bit.ly/2O5A2wj

jueves, 20 de septiembre de 2018

Sector agropecuario: Desempeño reciente y perspectivas

Con la colaboración Alejandro Vera y Juan Sebastián Joya

El sector agropecuario mantuvo una buena dinámica de crecimiento durante el primer semestre de 2018, a pesar de haberse desacelerado frente a igual período de 2017.

En efecto, el PIB-real del sector creció 4,2% anual (vs. 7,8% observado en la primera mitad de 2017), favorecido por las buenas condiciones climáticas que prevalecieron en el país (ver gráfico adjunto). Ello le permitió no solo crecer a un ritmo superior al esperado (2,3% a inicios de 2018), sino también por encima de 2,5% anual de la economía en su conjunto.

No obstante, se ha exacerbado la crisis de rentabilidad del sector (altos costos de producción y bajos precios pagados al productor), particularmente en los sectores pecuario, cafetero y arrocero.

Si bien hay diferentes motivos para explicar dicha crisis, los elevados niveles de producción (especialmente visibles en el sector lechero y arrocero) han deteriorado los ingresos de los productores, al punto que el gobierno ha tenido que intervenir recientemente con apoyos directos.

Ello se refleja en los bajos niveles de inflación de alimentos (1,3% anual a agosto de 2018 vs. 5% promedio histórico) que se vienen presentando desde inicios de 2017.

Todo ello se suma a los lastres estructurales del llamado "Costo Colombia", particularmente evidentes en la precaria dotación de infraestructura rural (sobre todo en vías secundarias-terciarias, distritos de riego-drenaje y centros de acopio).

A nivel de subsectores, el sector agropecuario presentó crecimientos sostenidos durante el primer semestre de 2018. La silvicultura y producción maderera se expandió 5,1% anual en este período (vs. 3,4% un año atrás), impulsada por la aceleración del consumo de bienes durables (como los muebles) por parte de los hogares en lo corrido de 2018. Por su parte, los cultivos agrícolas crecieron 4,2% anual (vs. 7,8%), exhibiendo resiliencia tanto los cultivos permanentes (palma africana y caña de azúcar) como los cultivos transitorios (arroz y café), luego de las abundantes cosechas de 2017.

La ganadería se expandió 4,1% anual (vs. 10,4%), gracias al dinamismo de rubros como la leche, el pollo y el cerdo, aunque compensados por el regular comportamiento del sector de carne de res (donde el sacrificio apenas creció a 1,7% al corte de junio de 2018 vs. -10,2% de un año atrás).

Finalmente, la pesca-acuicultura se contrajo -2,2% (vs. +6,6%), en línea con el aumento en los precios de los combustibles y los elevados costos de los repuestos importados para embarcaciones usadas en la actividad pesquera.

En materia de precios, se ha presentado una marcada estabilidad en estos, tras haberse superado el efecto estadístico posterior al Fenómeno de El Niño, el paro transportador y el pass-through cambiario de 2015-2016.

Así, la inflación de alimentos sigue estando controlada en 1,3% anual a agosto de 2018 (vs. 1,7% un año atrás), hecho que ha facilitado la convergencia de la inflación total al rango-meta del Banco de la República (2%-4% anual).

Paralelamente, los precios de los insumos agropecuarios registraron contracciones de -0,1% anual en agosto de 2018, con lo cual el margen de comercialización promedio (medido por la diferencia entre el IPC y el IPP) de los productores se mantuvo en terreno positivo, aunque en niveles bajos (aún sin tener en cuenta otros costos de producción).

Para el cierre de 2018, Anif proyecta que el PIB-real agropecuario se expandiría un 3,6% (vs. 5,6% de 2017), por encima del crecimiento de 2,7% pronosticado para la economía como un todo.

Dicho crecimiento obedecería principalmente a: i) el repunte de la demanda interna (2,8% anual en 2018 vs. 1,9% en 2017); ii) los elevados niveles de producción en productos como la leche, el arroz y la palma africana, producto de condiciones climáticas favorables, ganancias en productividad y mayores áreas de siembra; y iii) la mejora proyectada en la demanda de Estados Unidos (nuestro principal socio comercial), creciendo a 2,9% en 2018 vs. 2,2% en 2017.

En contraste, los mayores riesgos para el sector están relacionados con la demanda de algunos socios comerciales (particularmente de Venezuela y Ecuador), el momento en que se pueda materializar el Fenómeno de El Niño (con probabilidad de 70%) y, en menor medida, con las presiones cambiarias (vía mayores costos) que se han generado por la fortaleza del dólar.

Hacia futuro, apuntalar los ritmos de crecimiento del agro observados en los últimos trimestres dependerá de la velocidad con la que se avance en la provisión de infraestructura regional (vías secundarias y terciarias) y de que se consolide una política de inversiones estratégicas de largo plazo para el sector.

Fuente: https://bit.ly/2xDarR1

lunes, 17 de septiembre de 2018

El Instituto Agropecuario Colombiano pone la lupa en los avicultores del país


El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, hizo un llamado a todos los productores avícolas del país con más de 200 aves en producción, para que cumplan los requisitos sanitarios, certifiquen sus granjas como bioseguras, cuiden su inversión económica y eviten sanciones.

En sus más recientes declaraciones, Juan Andrés Angulo Mosquera, subgerente de Protección Animal del Ica expresó que "en el Instituto hemos encontrado que todavía faltan muchas granjas avícolas que no han cumplido con los requisitos de bioseguridad e infraestructura aviar, establecidos en las resoluciones 3650, 3651 y 3652 de 2014. Invitamos a los productores a dar cumplimiento de inmediato a estos requisitos y a solicitar ante la gerencia seccional u oficina local del ICA más cercana a su predio, la visita de auditoría para certificar sus granjas". 
 
Los requisitos que deben cumplir las granjas avícolas están relacionados con el cumplimiento de requisitos mínimos de infraestructura, bioseguridad, vacunación, procedimientos operativos estandarizados, manejo adecuado de mortalidad y excretas, y un plan sanitario integral en las aves.
 
Según lo expuesto por el Ica, los plazos para certificar las granjas avícolas como bioseguras se encuentran vencidos desde noviembre de 2015, por lo tanto, los productores podrán recibir multas de carácter económico y el Instituto podría pedir a las autoridades municipales cerrar las granjas por reincidencia en el incumplimiento de la normatividad.

Fuente:https://bit.ly/2D5fvU1

jueves, 13 de septiembre de 2018

'Mercado de los seguros agropecuarios tiene espacio para crecer'


a avalancha que arrasó a Mocoa hace más de un año, puso en evidencia la necesidad de tener una política pública seria de prevención de riesgos. Esta tragedia, en palabras del académico Mauricio Villegas, "tiene mucho que ver con una falta de previsión originada en una falta de conocimiento".

Hoy se sabe que la recuperación de la ciudad asciende a $1,2 billones, y que este costo es considerablemente mayor al costo de haber planificado.

En un Estado previsivo, los seguros constituyen una herramienta importante para mitigar las consecuencias de diferentes riesgos, incluidos los efectos adversos de la naturaleza.

(Lea: Por qué Colombia necesita seguros agropecuarios)

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Los seguros agropecuarios en particular, protegen bienes, animales y cultivos contra sequías, inundaciones, plagas y fenómenos climáticos, entre otras amenazas
Colombia ya cuenta con una Política Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, y viene trabajando para que el sector rural pueda enfrentarse a sus afectaciones particulares. En este propósito, en junio de este año, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR) publicó una estrategia como base de lo que será la política pública de gestión integral de riesgos agropecuarios. En el camino para diseñar e implementar esta política y fortalecer los programas de aseguramiento, el Estado colombiano ha recibido acompañamiento de diferentes instituciones, entre ellas, el CAF (Banco de Desarrollo de América Latina). 

(Lea: Seguros del agro, un buen negocio pendiente de cultivar y cosechar

Portafolio entrevistó a Miguel Arango, especialista senior de la Dirección de Desarrollo Productivo y Financiero del CAF, sobre el proyecto que está gestionando el banco para mejorar la gestión de riesgos en el sector rural colombiano y el uso del seguro agropecuario. 

¿En qué consiste la gestión de riesgos agropecuarios?

Se trata de cómo deben los productores y cultivadores enfrentarse a los riesgos climáticos, fitosanitarios, de mercado y financieros, que son los más importantes dentro del sector. En la gestión uno tiene que identificar, asumir o transferir. Para identificar los riesgos se deben analizar las vulnerabilidades y amenazas, las características del suelo, es decir la oferta agroclimática, y también lo que el cultivo demanda. Después, hay que asumir estas amenazas con el paquete tecnológico con el que se cuente. Aún así existen riesgos que no dependen del productor sino del clima o los precios internacionales, la sanidad animal o vegetal. Para estos existen mecanismos de transferencia de riesgos como el seguro agropecuario. 

(Lea: 'El campo debe asegurarse': dice Gobierno a productores

En el Estado, la gestión de riesgos se traduce en implementar una política a nivel local y regional que asegure que los agricultores cuentan con los instrumentos e instituciones necesarios. Por ejemplo, para enfrentar el problema climático se necesita una entidad como el Ideam que genere los datos del clima, para gestionar el riesgo fitosanitario se acude al ICA o para saber la clase del suelo se consulta a la UPRA; esa información es un bien público. 

¿Cuáles son las clases de seguros agropecuarios?

Uno quiere tener un seguro agropecuario porque sabe que probablemente tendrá problemas de cantidad, calidad o precio que disminuyen la rentabilidad. Los servicios financieros para transferir estos riesgos corresponden a seguros comerciales. Lo que hace este seguro es que, ante pérdidas del 10 o 30% de la producción, restablece los flujos de ingresos. Te reembolsan la pérdida. Por otra parte, existen las pérdidas catastróficas que llevan a la quiebra. Este riesgo se puede gestionar con un seguro catastrófico que normalmente es contratado por el Estado y que permite resarcir lo ocurrido y transferir el riesgo al sector asegurador. Se diferencia del comercial porque no reconoce como tal la pérdida que puede ser para estos casos de más del 40%, sino que ayuda a mitigar la situación de otras formas. 

¿Cómo funciona el seguro?

Cuando se trata del seguro agropecuario a la compañía se le exigen unos conocimientos y experticia particular. Esto no es como el seguro de vida, que se determina a partir de una tabla de mortalidad. Si yo le digo a una empresa asegúreme este maíz, esta debe preguntarse: ¿qué maíz? ¿Es del primer semestre o del segundo? ¿Es en Boyacá o en la costa? ¿Es negocio empresarial o familiar? Cada cultivo o producto tiene características especiales y demanda del suelo elementos específicos. 

La aseguradora debe saber esto. En Colombia hay aproximadamente cinco compañías que ofrecen el ramo de seguro agropecuario. Hay una grande extranjera que tiene experiencia internacional y ocupa el 80% del mercado. 

¿Qué está trabajando el CAF?

En Colombia hemos hecho promoción y revisión desde hace seis años de lo que se considera la gestión del riesgo. En este proceso hemos apoyado el fortalecimiento de Finagro, el Ministerio de Agricultura y la UPRA, que son las tres entidades líderes en la materia. Asimismo, estuvimos estudiando siete cultivos con seguro agropecuario para conocer qué características tenían, si funcionaba o no la póliza y dónde se podía mejorar.

Los seguros agropecuarios en Colombia son muy pocos, tenemos mucho espacio para crecer, pero para poder hacerlo necesitamos organizar el sistema de información. Es decir, que las instituciones a las que les corresponde la gestión de riesgos (Agrosavia, Upra, Finagro, Ica, Ideam, Dane etcétera) se coordinen y aporten.

¿Cómo lograr esa coordinación?

El proyecto que viene desarrollando el CAF consta de cuatro etapas: i) conceptualización, ii) diseño o ingeniería del detalle del sistema de información para la gestión de riesgos agropecuarios (Sigra), iii) su implementación y iv) en paralelo, el fortalecimiento a la demanda y la oferta, es decir, la capacitación en gestión de riesgos y seguro agropecuario a los cultivadores, productores, sector público y empresas aseguradoras. Empezamos apenas hace seis meses a trabajar en la conceptualización y el diseño del SIGRA, el proyecto está pensado para tres años. 

La primera etapa de conceptualización se desarrolló con recursos del CAF y el resto cuenta con financiación del Fondo de Prosperidad Británico. Estamos metidos tanto en saber dónde está la información y qué características tienen los datos, como en conocer si las entidades del sector tienen la capacidad de montar y administrar el Sigra. 

Fuente: https://bit.ly/2p4KCoT

martes, 11 de septiembre de 2018

Crean junta para proteger a animales en Los Patios


Cuidar y velar por hacer cumplir los derechos de los animales es la meta de las personas que integran en Los Patios la primera junta protectora en su tipo que se conforma en el Área Metropolitana de Cúcuta.

Reconocerlos como seres sintientes y no como una cosa fue un avance que se hizo a través de la Ley 1774 de 2016. Con base a este documento se conformó la junta el año pasado, y se han dedicado a atender a los animales con dueños y a los que están abandonados también.

En los barrios de Los Patios semanalmente llegan jornadas de vacunación, limpieza y atenciones médicas gratuitas. Cerca de mil animales han sido revisados por los veterinarios.

En coordinación con las juntas de acción comunal se hace un registro de las mascotas que hay en los barrios.

El secretario de Desarrollo Agropecuario, José Bonilla, explicó que a través de la junta se direccionan los pasos a seguir en caso de presentarse algún registro de maltrato.

Actualmente, están haciendo jornadas de esterilización gratuitas en las comunidades. Van 75 en dos semanas de actividad. 

"La idea es tener la menor cantidad de animales posibles desprotegidos, que no encontremos perros y gatos en la calle abandonados, para esto estamos trabajando en los barrios", dijo.

Esta junta está integrada por personal de las secretarías de Desarrollo Agropecuario, de Salud, una organización llamada Trato hecho por los animales, y voluntarios.

Los especialistas atienden generalmente a los perros y los gatos, pero reciben otras especies para valoraciones médicas.

Fuente: https://bit.ly/2MmJK8C

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